Visa H-1B 2026 Qué Pasó con la Tarifa de $100,000 y el Nuevo Sistema
hace 12 horas

Pocas veces un mismo trámite migratorio cambió tantas veces de reglas en un solo año como la visa H-1B en 2026. Entre una tarifa de seis cifras que un tribunal anuló, otro que la había avalado meses antes, y un sistema de selección completamente rediseñado, cualquier profesional latinoamericano que esté evaluando esta vía para trabajar en Estados Unidos tiene motivos de sobra para estar confundido.
Vamos a ordenar la cronología completa, separar lo que ya quedó firme de lo que todavía está en disputa judicial, y explicar qué significa todo esto en términos prácticos si estás pensando en aplicar.
- Qué es la visa H-1B, en resumen
- La tarifa de 0.000: qué pasó y dónde está ahora
- El nuevo sistema de selección ponderada, que sí quedó firme
- La propuesta de subir hasta 30% el salario mínimo exigido
- Por qué la H-1B genera tanto debate en Estados Unidos
- Un ejemplo de cómo funciona el sistema de selección ponderada
- Qué significa todo esto si estás pensando en aplicar a una H-1B
- Preguntas frecuentes sobre la visa H-1B 2026
Qué es la visa H-1B, en resumen
Antes de meternos en los cambios, un repaso rápido para quien no esté familiarizado. La H-1B es una visa de no inmigrante que le permite a un empleador estadounidense contratar temporalmente a un trabajador extranjero en una ocupación especializada — típicamente puestos que exigen, como mínimo, un título universitario en un campo específico. El trabajador no puede aplicar por su cuenta: siempre tiene que ser el empleador quien inicie y gestione todo el trámite ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
El programa tiene un cupo anual fijo: 65.000 visas regulares, más 20.000 adicionales reservadas para quienes tienen un posgrado obtenido en una universidad estadounidense. Ese cupo limitado es justamente lo que explica por qué el proceso de selección se volvió un tema tan candente durante 2026.
La tarifa de $100.000: qué pasó y dónde está ahora
Esta es la parte más enredada de toda la historia, así que vamos paso por paso. El 19 de septiembre de 2025, el presidente Donald Trump firmó la Proclamación 10973, que exigía un pago adicional de $100.000 dólares para nuevas peticiones de H-1B correspondientes a beneficiarios que se encontraran fuera de Estados Unidos. La medida entró en vigencia dos días después, y el argumento oficial fue proteger empleos y salarios de trabajadores estadounidenses frente a lo que la administración calificó como un uso abusivo del programa.
Esa tarifa terminó en los tribunales casi de inmediato, y ahí es donde la historia se complica: dos jueces federales llegaron a conclusiones opuestas. En diciembre de 2025, un tribunal de distrito en Washington D.C. (en el caso Chamber of Commerce v. DHS) avaló la tarifa como válida. Pero el 8 de junio de 2026, el juez Leo Sorokin, del Tribunal de Distrito de Massachusetts, resolvió lo contrario en el caso State of California v. Mullin: determinó que ese cobro de $100.000 en realidad funciona como un impuesto, no como una tarifa administrativa, y que solo el Congreso —no el Poder Ejecutivo mediante una proclamación— tiene autoridad constitucional para imponer impuestos. Con ese argumento, anuló por completo la política y su guía de implementación.
El gobierno apeló de inmediato ante la Corte de Apelaciones del Primer Circuito y pidió que se suspendiera el fallo mientras se resolvía la apelación. El 24 de julio de 2026, ese tribunal de apelaciones le negó al gobierno esa suspensión — lo que significa que, al momento de escribir esto, la anulación de la tarifa sigue teniendo efecto, y la cobranza de los $100.000 no se está aplicando bajo ese fallo. Ahora, esto no cierra la discusión ni mucho menos: sigue existiendo el fallo contrario del tribunal de Washington D.C., hay otra demanda presentada en California por organizaciones religiosas y laborales, y con fallos contradictorios circulando entre distintos circuitos, buena parte de los especialistas legales anticipa que este tema va a terminar resuelto por la Corte Suprema.
El nuevo sistema de selección ponderada, que sí quedó firme
A diferencia de la tarifa —todavía en el limbo legal—, este segundo cambio no tiene ninguna disputa judicial pendiente y ya está plenamente vigente. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reemplazó el viejo sistema de selección completamente aleatorio (una especie de lotería pura) por un proceso de selección ponderado, que entró en vigor el 27 de febrero de 2026 y ya se aplicó al ciclo de registro correspondiente al año fiscal 2027.
La justificación oficial fue que el sistema anterior permitía que empleadores inescrupulosos inundaran el proceso de selección con candidatos extranjeros de menor calificación a los que les pagaban salarios más bajos, en perjuicio de los trabajadores estadounidenses. El nuevo esquema pondera las probabilidades a favor de los extranjeros con mayor calificación y mejor remuneración, sin eliminar del todo la posibilidad de que empleadores consigan trabajadores H-1B en otros niveles salariales. En términos prácticos, esto significa que un perfil senior con un sueldo ofrecido alto tiene, matemáticamente, mejores chances de salir sorteado que un perfil junior con un sueldo bajo — algo que antes no pesaba para nada en la selección puramente aleatoria.
La propuesta de subir hasta 30% el salario mínimo exigido
Este tercer cambio todavía no es una regla final, así que conviene tratarlo como lo que es: una propuesta en trámite, no una obligación vigente. El 27 de marzo de 2026, el Departamento de Trabajo (DOL) publicó en el Registro Federal una propuesta para modificar cómo se calculan los salarios mínimos exigidos en los programas H-1B y PERM (el trámite de residencia permanente por empleo).
La justificación del DOL fue que los valores de referencia actuales llevan más de veinte años sin actualizarse de forma adecuada, y que, según su propio análisis, los trabajadores que llegaron con H-1B históricamente cobraron sueldos por debajo del valor real de mercado en Estados Unidos. Algunos medios calcularon que el ajuste podría implicar un aumento de hasta 30% en los salarios mínimos exigidos para este tipo de peticiones. El sector empresarial, sobre todo en tecnología, ya expresó preocupación por el impacto que esto tendría en la contratación de perfiles junior o recién graduados, mientras que otros sectores respaldan la medida como una forma de proteger el mercado laboral local.
Por qué la H-1B genera tanto debate en Estados Unidos
Para entender por qué este programa concentra tanta atención política, ayuda saber que la industria tecnológica estadounidense depende de la H-1B desde hace décadas para cubrir puestos especializados donde la oferta local de talento no siempre alcanza. Empresas de software, ingeniería, ciencias de datos y biotecnología figuran entre los mayores solicitantes de este tipo de visa año tras año.
El otro lado de la discusión —el que impulsó tanto la tarifa como la propuesta de subir salarios mínimos— sostiene que ese mismo mecanismo terminó siendo aprovechado por algunas empresas para contratar mano de obra extranjera calificada a sueldos más bajos que los que pagarían a un trabajador estadounidense equivalente, desplazando así oportunidades locales. Ninguno de los dos argumentos es nuevo: la tensión entre necesidad de talento especializado y protección del mercado laboral local viene acompañando al programa H-1B desde su creación, pero 2026 fue el año en que esa tensión se tradujo en cambios regulatorios concretos, no solo en discusión política.
Un ejemplo de cómo funciona el sistema de selección ponderada
Para que quede más claro en la práctica, pensemos en dos candidatos hipotéticos dentro del mismo cupo de selección. Un ingeniero de software senior, con una oferta salarial de $150.000 anuales, entra en una de las categorías salariales más altas que reconoce el sistema ponderado, lo que le da más "boletos" dentro del sorteo. Un analista junior, con una oferta de $65.000 anuales —más cercana al piso salarial del programa—, participa con muchos menos boletos relativos, aunque su petición sigue siendo elegible y no queda excluida del proceso.
Esto no significa que los perfiles junior queden completamente afuera: el propio DHS aclaró que el sistema mantiene la posibilidad de que empleadores consigan trabajadores en distintos niveles salariales. Lo que cambió es la proporción de probabilidades, no la elegibilidad de base. Si estás evaluando una oferta con salario en el rango bajo de tu categoría profesional, conviene tener presente que tus chances estadísticas de selección son menores que las de alguien con una oferta más alta, aunque ambos cumplan igual con los requisitos mínimos del programa.
Qué significa todo esto si estás pensando en aplicar a una H-1B
Con tres frentes moviéndose al mismo tiempo —una tarifa en disputa judicial, una selección que ahora favorece a los perfiles mejor pagos, y salarios mínimos que podrían subir bastante—, la recomendación más honesta es no tomar ninguna decisión importante basándote en el estado de las cosas de un mes puntual, porque puede cambiar de nuevo.
Lo que sí conviene tener presente: si tu perfil profesional viene con una oferta salarial competitiva (no en el piso más bajo de tu categoría), el nuevo sistema ponderado juega a tu favor en la selección. Si el proceso de tu empleador todavía contempla el pago de $100.000, vale la pena que consulten con un abogado de inmigración sobre el estado actual de ese requisito, porque como vimos, cambió de estado varias veces en pocos meses y depende de en qué circuito termine resolviéndose tu caso puntual.
Preguntas frecuentes sobre la visa H-1B 2026
¿Todavía hay que pagar los $100.000 para la visa H-1B? Al momento de esta nota, no: un tribunal de apelaciones le negó al gobierno la suspensión del fallo que anuló esa tarifa. Pero el tema sigue en disputa judicial activa, con fallos contradictorios entre distintos tribunales, así que la situación podría volver a cambiar.
¿Cómo funciona el nuevo sistema de selección de la H-1B en 2026? Reemplazó la lotería completamente aleatoria por un sistema ponderado que aumenta las probabilidades de selección para los candidatos con mayor calificación y mejor salario ofrecido. Está vigente desde el 27 de febrero de 2026, sin ninguna disputa legal pendiente.
¿Ya subió el salario mínimo exigido para la H-1B? No todavía. Es una propuesta del Departamento de Trabajo presentada en marzo de 2026, que podría implicar un aumento de hasta 30%, pero sigue en proceso de aprobación formal.
¿Cuántas visas H-1B se otorgan por año? El cupo regular es de 65.000 visas anuales, más 20.000 adicionales reservadas para quienes tienen un posgrado obtenido en una universidad de Estados Unidos.
¿Puedo aplicar yo mismo a una visa H-1B? No. Siempre tiene que ser un empleador estadounidense quien inicie y gestione la petición ante USCIS en tu nombre — el trabajador no puede presentar la solicitud de forma independiente.
Si te interesa revisar vacantes reales de perfiles calificados en Estados Unidos, tenemos varias publicaciones activas en nuestro artículo de vacantes de ingeniería en Estados Unidos, y para más contenido sobre el mercado laboral en el país, la categoría USA de NotiLaboral.

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